BENEFICIOS PSICOSOCIALES DE LA MEDIACIÓN ENTRE ADOLESCENTES (II)

(…) ¿QUÉ PUEDE APORTAR LA MEDIACIÓN? (…): cómo determinadas actitudes y estrategias de gestión de conflictos pueden favorecer ese desarrollo positivo:

 

1. Una visión positiva del conflicto

Según Laursen y Pursell (2009) la estrategia más utilizada por los adolescentes ante el conflicto es la evitación. Estos resultados revelan que, principalmente, los adolescentes tienen una visión negativa del conflicto, que les hace alejarse de él y rechazar el  afrontamiento.

Uno de los principios más enraizados en la mediación es la visión del conflicto como una oportunidad, como algo positivo que debemos aprovechar para mejorar las relaciones.

Para los adolescentes, descubrir la esencia positiva de los conflictos puede suponer un aliciente radical para afrontarlos y gestionarlos. Este afrontamiento positivo, a su vez, repercute positivamente en su autoestima, al saberse más capaces de hacer frente a situaciones conflictivas. Asimismo, aumentará su seguridad ante los conflictos que tengan que afrontar.

Como ya hemos visto, el simple hecho de afrontar los conflictos favorece la toma de perspectiva, el conocimiento de otros puntos de vista y la coordinación de las necesidades e intereses de todos los implicados (Turiel, 2006), aspectos fundamentales para el desarrollo sociocognitivo del adolescente.

2. Ayuda a socializar en el conflicto

Como ya hemos apuntado en la primera parte de este trabajo, la experiencia de conflicto tiene algunos de los elementos que ayudan al adolescente en su desarrollo sociocognitivo.

Algunos de esos elementos, como la asunción de perspectivas sociales cada vez más profundas y complejas, la empatía, el razonamiento moral, la resolución de problemas interpersonales y el conocimiento de sí mismo requieren del afrontamiento repetido a conflictos de diversa índole; y lo que es más importante, requieren de espacios de diálogo, conocimiento mutuo y comunicación para que el individuo vaya poco a poco generando esas habilidades sociocognitivas.

La mediación, como proceso, como actitud, y como conjunto de habilidades, ofrece estos dos requisitos. Por un lado, anima a afrontar los conflictos que surgen alrededor del individuo. Y en segundo lugar, ofrece espacios –sociales, físicos y temporales- que facilitan el diálogo y la comunicación.

Por otra parte, capacidades cognitivas que surgen durante la adolescencia temprana, en concreto la posibilidad de construir proposiciones contrarias a los hechos, pasando de lo real a lo posible, pueden verse muy favorecidas por el desarrollo de habilidades de mediación, y viceversa.

3. Promueve el uso del diálogo y la comunicación eficaz

Varios de los autores citados anteriormente (Asarnow y Callan, 1985; Weissberg y Caplan, 1989; Murphy y Schneider, 1994) han comprobado en sus investigaciones que las habilidades comunicativas son un elemento fundamental a la hora de desarrollar competencia social y relaciones positivas con los iguales.

En lo que respecta a la mediación, uno de sus pilares básicos para llevar a cabo la gestión del conflicto es la comunicación eficaz. Habilidades que se desarrollan ampliamente en cualquier tipo de proceso de mediación, y que suponen una herramienta imprescindible para afrontar el conflicto de forma positiva.

Por tanto, para los adolescentes, participar en procesos de mediación, con la consiguiente necesidad de poner en marcha habilidades de diálogo y comunicación, supondrá un entrenamiento idóneo de cara a desarrollar dichas habilidades en situaciones sociales.

4. Genera esquemas de diálogo basados en el razonamiento y el consenso

Como se comentaba en el análisis sobre el desarrollo moral de los adolescentes, se ha demostrado que la forma más eficiente de interiorizar las normas sociales es la llamada inductiva, consistente en la argumentación y consenso previos al establecimiento de la norma.

Tanto el proceso como los posibles resultados de la mediación están condicionados por la existencia de estos dos factores: la necesidad de argumentar, de razonar, de dialogar…; y el consenso, el acuerdo que avanza a medida que se desarrolla el proceso de mediación.

Por lo tanto, podríamos asegurar que la mediación genera esquemas de diálogo y de consenso que facilitarán la socialización normativa de los niños y adolescentes que hayan vivido este tipo de experiencias.

5. Busca mantener la relación, incluso mejorarla

Durante la adolescencia, como ya hemos comentado, la amistad pasa a estar centrada en la conversación, convirtiéndose en un foro muy importante de autoexploración y de apoyo emocional, fundamentales para el desarrollo positivo del adolescente.

En todo proceso de mediación, aparte de que se llegue a un acuerdo o no, uno de los objetivos fundamentales es el mantenimiento o la mejora de la relación entre las partes. Durante el conflicto, las relaciones se resienten y sufren tensiones que deben ser manejadas de forma adecuada si no queremos que esa relación quede tocada para siempre.

La mediación, con sus técnicas y procesos, refuerza las relaciones, anteponiéndolas a otros intereses más superficiales. Además, aporta comunicación y diálogo al funcionamiento de esas relaciones, fortaleciéndolas y creando esquemas de relación más positivos. (Continúa)

Alejandro Cobos Benito. Psicólogo. Master en Mediación

 

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