AY, JUSTICIA

En una mezcla de descontento, desilusión y, sin duda, gran expectación por las últimas noticias aparecidas en la prensa, asisto al desayuno con el ministro de Justicia, Rafael Catalá. Con la “Operación Lezo” pisándole los talones bien podríamos a ver entonado “Lo niego todo, aquellos polvos y estos lodos, lo niego todo, incluso la verdad” del gran Sabina.

            El encuentro en pleno Barrio de las Letras de la capital contaba con la presencia de personalidades del mundo de la judicatura, la abogacía así como representantes de la administración pública y de partidos político y, como no, periodistas, muchos periodistas.

            Si algo llama mi atención nada más entrar en el desayuno es la presencia de todos los medios de comunicación a la caza de la que pudiera ser la última pieza y es ésta presencia la que determinó el cauce del debate y hace cuando menos replantearnos si la tan demandada independencia del Poder Judicial lo debe ser hoy no sólo de los otros poderes del Estado sino también del llamado “cuarto poder”, bien entendida como ausencia de presiones o influencias y no recortes a la Libertad de expresión

            En plena andadura de la recién creada Subcomisión de Justicia, encargada de fijar los ejes para acordar la Estrategia Nacional de la Justicia, Catalá, que aboga por una reforma integral de la Justicia que revise el actual modelo, su sistema de funcionamiento y la arquitectura normativa que la sostiene, se reafirma en el necesario consenso como base. Habrá que esperar el transcurso de los 6 meses concedidos a esta Comisión para conocer cual es la respuesta al actual clima de desconfianza hacia la Justicia .

            El titular del área de Justicia del Ejecutivo clasifico las reformas en materia de Justicia en tres: las que demandan los profesionales, las que demandan la sociedad y, por último, las que demanda la economía.

– Entre las reformas que demandan los profesionales: mas recursos, leyes procesales con mejor respuesta, mejorar la fase de ejecución de sentencias así como reformas en materia de notificaciones con mejoras en la sede judicial electrónica. En éste sentido apunta a una necesaria reforma integral del modelo procesal penal donde la instrucción será llevada por el Fiscal y donde la acusación popular será reducida drásticamente. También aludió a la necesaria revisión de los aforamientos para responder al debate social existente , si bien, dicha revisión debe ser en un conjunto procesal penal y no de forma aislada o fragmentada

-Las reformas que demanda la sociedad: una justicia más ágil, más cercana, más transparente y que luche contra el delito. No falto la mención a la necesaria reforma de la Justicia Gratuita que determine claramente la naturaleza y alcance de este servicio público; que establezca compensaciones dignas y que agilice el pago a los profesionales que ejercen en el turno de oficio.

– Las reformas que demanda la economía: Catalá se refirió en su intervención al borrador de reforma de la Ley Hipotecaria, con la que se pretende dar respuesta a lo sucedido en los últimos tiempos y reforzar la garantía de los consumidores. La transposición que debe hacerse de la directiva sobre los contratos de crédito celebrados con los consumidores para bienes inmuebles de uso residencial es una buena ocasión para llevar a cabo una serie de reformas que debe afectar no sólo al control de transparencia informativa precontractual, necesario, sino también a leyes como el Código Civil, la Ley de Enjuiciamiento Civil, la Ley Hipotecaria o la Ley General de Usuarios y Consumidores, Código de Comercio y el futuro Texto refundido de la Ley Concursal. En este marco el ministro de Justicia se fija como objetivo reducir el número de leyes.

            Concluyó este artículo con las palabras de Don Francisco Tomás y Valiente, expresidente del Tribunal Constitucional,  en un artículo publicado allá por el año 95 en el periódico el  País, “ Si digo que me acojo a su benevolencia no hago falta retórica, sino que formulo un deseo más bien ingenuo, pero sincero, acogiéndome a mi condición de neófito en este oficio, uno entre tantos. Llegado aquí, sólo me queda poner punto final al prólogo, firmarlo y fecharlo, con el ruego al editor de que en la letra impresa mantenga las de la data”.

Mª Dolores Galán Cadenas. Abogada de la Firma AREA ABOGADOS Y ASESORES