¿POR QUÉ ME MIENTES?

Si hay algo que he conseguido corroborar a lo largo de mi carrera profesional, realizando distintas tareas correspondiente a distintos perfiles en distintos lugares, es que la gente miente. Como diría el mítico y antisocial doctor HOUSE, “ Todo el mundo miente, la variable es sobre qué”. Y no sé si hasta ese punto, pero lo cierto que a lo largo de la vida, ¿Quién no ha mentido nunca o mejor dicho, no ha mentido muchas veces?. Y ¿a quién no le han mentido alguna vez o mejor dicho, muchas veces?. Y aunque a veces una mentira es mucho más que la ausencia de la verdad, las entendemos e incluso las perdonamos si son ” piadosas”, si nos las cuentan por no afrontar el dolor que causaría la verdad o por evitar un enfrentamiento y no tener que explicar los motivos reales por los que hacemos algo; también si la mentira tiene su causa en la vergüenza o el miedo. Y llegamos incluso empatizar con estas mentiras porque asumimos nuestra frágil condición humana y porque tolerándola, sentimos que redimimos la culpa por las ocasiones en las que los que mentimos somos nosotros.

Sin embargo, y volviendo a mi vida laboral, nunca podré entender la mentira que nos perjudica a nosotros mismos, y me explico. Desde mis primeros pasos profesionales asesorando a consumidores en sus reclamaciones frente a empresas, tramitando sus denuncias, e incluso arbitrando y mediando en sus conflictos, me he encontrado personas que pretendían que las ayudara contándome falsedades, o verdades a medias. En el contexto jurídico, donde es importantísimo conocer de la manera más precisa los hechos, para poder ampararlos en el derecho, una verdad incompleta, puede hacernos mucho daño si, como se dice comunmente, “nos pillan en la mentira”. Caso parecido a la realidad, no coincidente, adaptado ( ojo no es una mentira), para que nadie pueda sentirse aludido . Nos encontramos con una consumidora, que realiza una reclamación y solicita un procedimiento arbitral contra una casa de electrodomésticos . “Señora, según usted nos dice, pide la devolución del precio de la batidora, que nunca funcionó. La empresa se niega a darle la garantía de la batidora porque dice que la han manipulado, ¿es eso cierto?”, se le pregunta; “No, no la hemos tocado, !estos son unos sinvergüenzas que se quieren quedar con mi dinero!” se enfada ella, ; y en ese momento el colegio arbitral decide que se abre el citado electrodoméstico, y dentro de sus tripas, una goma del pelo rosa . Señora, de haber sabido la verdad, hubiese sido interesante no pedir la devolución del precio, si no una reducción o el cambio por una batidora nueva, intentando demostrar que nuestra manipulación no ha influido en el funcionamiento y tratándose de la marca que se trata, por evitar la molestia del cliente, probablemente la casa, hubiera cedido. Pero ustad permite que vengamos hasta aquí y demuestren en público que la que quiere engañarles es usted; pues nada, defienda usted ahora eso .

Cuando continué trabajando en el asesoramiento legal y económico a empresas y emprendedores, comprobé,que la gente miente respecto a sus propios proyectos y sus propias expectativas , incluso cuando son ellos los receptores de esa mentira y lo que es peor, los sufridores de sus consecuencias, es decir, la gente se engaña con alevosía. Caso singular, tutorizando un plan de empresa: “ Muy bien, y estos datos sobre los ingresos que va a obtener, y en los que se va a basar la rentabilidad de su negocio, ¿cómo los ha obtenido?”, preguntaba ; “ Me los he inventado, para que salgan bien los cálculos”, me contestaba el emprendedor tranquilamente.

El poco tiempo que llevo trabajando en Área, no me ha permitido evaluar con exactitud la habitualidad de las mentiras en el ejercicio del derecho ni el por qué , pero si me aferro a la doctrina del doctor House y mi propia experiencia, no tardaré en descubrirlo.

Pese a que como dije al principio, todos justificamos y perdonamos algunas mentiras, me voy a quedar con un proverbio judío que me repetía mi madre: “Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver”.

 Almudena López Muñoz. Departamento Jurídico de Área Abogados y Asesores

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